Queridísima,
No me acuerdo bien qué fue lo que pensamos cuando esto nos pareció una buena idea. Creo que nos pasó eso que a veces sucede con las cosas que son muy abstractas, muy geniales o muy pelotudas - tipo mezcladito de cassette de los 90´- . Cuando quedamos en abrir este espacio teníamos mil ideas, y todo cerraba prolijo, creo que hasta imaginé qué era lo que iba a escribir para empezar. Como cuando en la facultad lográbamos por fin entender el puterío del significado, el significante, el vehículo sígnico y la mar en coche, pero a la hora de repetirlo ya se nos había ido lo conquistado (como cuando ganabas Kamchatka después de intentarlo una y otra vez, y te duraba una miserable ronda, porque el conchudo de tu primo te lo volvía a conquistar con una facilidad hiriente- primigenmios acercamientos al orden injusto de todas las cosas)
En fin, hoy, se me ocurrió ponerme a leer mails del año 2007. No tengo idea de por qué caigo en este tipo de actividades, es simplemente algo que me vino en el combo (ese que agrandé con papas, gaseosa y helado cuando nací). Leer mails de hace 5 años atrás es como granhermanizar tu vida. Te ves ahí, contando todo, siendo sicnera, opinando, quejándote, peleándo descaradamente, criticándo como una bastarda, preocupándote com una pichona, organizando como una cocorita, relatando como...ahora.
Hay cosas que no cambiaron, y otras que se fueron al carajo. Lo que vi, es que la vida era más compartida. Recién dejabamos el colegio y todo era una hazaña reloca...por no hablar de los veranos. Chiquititas y Cebollitas un poroto, el drama era moneda corriente, y en ese entonces nadie te decía "no jodas", "no exageres", "madurá", todos se se sumaban al desenfreno y a la exageración, todavía jugábamos a hacerlo todo grande sin consecuencias, a ser Drama Queens sin detractores.
Pasando a temas más mundanos pero determinantes para el correcto disfrute de día a día quiero hablarte del café de máquina que hay en las oficinas en general. Creo que están tratarnos de matarnos. Si no fuera porque ellos serían los más perjudicados en caso de deceso, estaría segura. Hoy traté de tomar un café y sentí que había recibido el beso de Dementor (atentos fanáticos de Harry Potter). En primer lugar, la liquidez ya pasó de ser algo fáctico a ser algo absolutamente teórico. Eso no es líquido, eso es espeso, peligroso. Por otro lado está el olor, que viene a ser como el color rojo de la piel de algunos anfibios, que advierte el peligro, el veneno. Lo más rico del café es el olor, y estoy bastante segura de que coincidimos en que eso NO huele a café - ni a nada bebible, al menos en circunstancias normales. Por último está el gusto, categoría para la cuál me ahorro los comentarios porque no soy una persona a la que le guste hablar de cosas escatológicas.
Creo que ya me pasé. Ya me fui de mambo y se me acabaron los comentarios.
xoxo,
L.
No hay comentarios:
Publicar un comentario