viernes, 22 de junio de 2012

Estimadísima #4 - Soy una piba Biónica...versión vintage

Es viernes. Más específicamente, es viernes 23hrs.

Qué me pasó??

Está bien, nunca fui Travolta, pero siempre pensé que esta edad sería MI MOMENTO. Ya recibida, sin tener que estudiar y con un trabajo que me banca la joda. En qué momento potencié (en lugar de disminuir) mis síntomas de abuelazgo?

Quiero romper las pistas. Pero hoy no. Hoy tengo un sueño... Y así suelen terminar todos mis viernes.

Capaz lo que me reventó fue el recital de ayer. Esa si que te la tengo que contar. Fui con dos amigas a ver TAN BIÓNICA y generó en mi las reacciones más insólitas que paso a relatar.

1ero- A Chano, el cantante de la banda, estamos las tres de acuerdo en que le entramos como bicho al foco.

2do- El público de la banda, por más reas que se crean, no superan los 17 años en promedio y les falta chocolatada a lo loco. Lo que generó aún más complejo de mi parte.

2do bis- Para reforzar el temita de la edad, la diferencia de temperatura cuando salí, me pegó para el o*to y me pasé el día con un pañuelito en la manga (como me enseñó la abuela Nélida).

3ero- Entré escéptica, pero confirmé que me hace bien esa banda y que suena mucho mejor de lo que pensaba en vivo. TAN BIÓNICA ES MI PLACER CULPOSO. Lo dije.

Claramente, llegué a mi casa aturdida, todavía escuchando los gritos agudos del pendejerío caliente (como una, no juzgo), con frío, y con el deseo golpeado de habérmelos cruzado en una pizzería donde me cantaran a capela, tomáramos unas birras y pudiéramos hablar de política. Pero claramente no hubieran estado a la altura. Siempre pienso que las personas que me copan a lo lejos deben ser brillantes al hablar. Por ahora, no se me viene cumpliendo y recurro al "chito la boca y vaya contra la pared".

Así que hoy amanecí/me arrastré hasta el laburo, y recurrí al mate para salvar lo que quedaba de mi de lo más hondo del viernes.

Ayer fui una piba Biónica, versión vintage.

Que viva el reviente.

M.

miércoles, 20 de junio de 2012

Queridísima #3 - Amar la institución

Queridísima

Mi relación con el pesimismo es muy linda. Es COMO CUANDO en la clase había un pibe al que no le daba bola ni la madre, y vos le tirabas un centro (que nunca, pero nunca, era gol), lo integrabas como podías: lo mirabas, le hacías un chiste o te reías de uno suyo, y si eras una jugada lo invitabas a tus cumpleaños. Bueno, yo con el pesimismo tengo una de esas. Lo quiero, lo integro, porque creo que no es tan malo como parece, en dosis correctas.

Para explicar mi concepto de "Granhermanización" tuve que volver a leer mi anterior mail, porque como todo lo que digo, se me olvida. Es así como me he encontrado en maravillosas situaciones en las que ante un público con buena memoria me contradigo y recontracontradigo. Leerte a los 18 es Granhermanizarte porque te estas autoespiando. Es aún mejor que Gran Hermano porque no sabías en ese entonces que 5 años más tarde una versión más gorda tuya, iba a estar escurdiñando esas líneas (principalmente porque creíamos que a los 23 la íbamos a estar rompiendo y no mirando para atrás...pero eso es otro mail).Y te ves de afuera, y te sorprendes de tus modos, tus chistes y tus relaciones de entonces. Y bué.

Si, yo amé el colegio, de pies a cabeza. Soy adicta a las instituciones educativas en todos sus niveles. En ellas soy feliz y estoy en mi salsa - pido disculpas por no poseer ni una gota de anarquismo. Lo que me gustaba era que pasábamos el día todos juntos en una especie de isla, hablando de todo, aprendiendo, chusmeando. Ahora para juntarte con alguien a tomar un café miserable - con el perdón del café- se tienen que alinear los planetas. Qué se yo... la canchera de la clase...capaz era yo. JÁ JÁ.

Con respecto a tu desmesurada defensa del café, para tu horror te comento que en la oficina no lo tomo jamás. Decidí que si me subía a ese barco podía quedar muy pasada, así que utilizo drogas más autóctonas y portadoras de valores más nobles, como el mate.

Sobre las cosas que me aportó la "adultez"- próximamente en los mejores cines- tengo que reflexionar. Sé que están ahí, pero no puedo reconocerlas muy bien, o no tengo ganas.

Ayer salí después de mucho tiempo de no haber salido. Retorné a la noche habiendo renovado y reconstruido mi umbral de tolerancia, pero of course, no fue suficiente. Tengo tanto que decir que te escribo más tarde.

XOXO - ¿qué te pensás?-

L.

martes, 19 de junio de 2012

Estimadísima #2 - Prefiero café y psicoanálisis


Estimadísima,

Adoro leerte cuando arrancas con los “como cuando”. Me da la pauta de que vamos a comer pasto, y que ejemplo a ejemplo nos vamos a convencer cada vez más de que el mundo es una mierda.

Pues no, no me voy a rendir ante el pesimismo. Elijo la teoría de que los “como cuando” aplican solo porque hay una esencia que une a todas las cosas…o alguna sarasa así que en chino suene mucho más lindo y alimente las horas al pedo de las señoras sexagenarias desocupadas.

No creo que hayamos tenido una gran idea, pero seguro que me va a alegrar unos cuantos días grises. Debo comenzar por…qué es “granhermanizar mi vida”? Ya bastante jodida es la cosa como para que le vayas poniendo nombres raros. Para denominaciones de “sin sentidos” tengo suficiente con el psicoanálisis. Siempre pensé que prefería que me dijeran que estaba siendo una pelotuda a que me dijeran “es normal, lo usas como acompañante contrafóbico”. Que quede bien clarito: prefiero que me digan loca a que me digan normal. Y esa ha sido mi premisa a lo largo de mi corta vida.

Noto nostalgia de la infancia. Si, lo sé, lo tuyo fue obvio, no es que me la hiciste difícil. Pero posta? Extrañas la ortodoncia, las clases de educación física, el NO PODER TOMAR CAFÉEE?? O lo que te gustaba era no saber nada de lo que pasaba en el mundo y la comparación nunca favorable con la más canchera de la clase? Y ese si que es un tema para tratar a fondo en otra ocasión. Sabemos todos que la vida es generosa, y quienes más ganaron en el colegio, no siempre son los más favorecidos por las estrellas en la adultez. Hay ejemplos concretos, pero prefiero darle una oportunidad a la vida de que les devuelva algo de su gloria pasada. Y a veces muy pisada…pero no juzgo.

En otro tono, no saldrán de mi palabras en contra del café, no importa su forma. Como te mencioné, lo considero uno de los aportes de la vida adulta a mi alma. Puede ser que el de máquina sea el último de la fila, al que no le crecen bien los bigotes y es incomprendido por sus compañeros de clase. Pero hay unos pocos, gente iluminada, que sabe que lo que eso es apenas un atisbo (se escribe así?) de lo que realmente es ese elixir. Porque decime honestamente si al rato de tomarte un par de esos cafecitos, no sos el monito ese que hace sonar los platillos y tiene los ojos más abiertos que Golum (atentos fans del Señor de los Anillos…que digamos que a Harry Potter lo hace bailar).

Y así, en este día memorable, nació este espacio. Lugar en el que escribimos como nuestros profesores hubieran condenado, y deliramos como ni siquiera el Pity Álvarez creería que podemos delirar. Jamás a su nivel, pero sienta precedente.


Xoxo,

Gossip Girl.
Perdón (lo tenía que hacer).


MR.

Queridísima #1 - Leer mails viejos

Queridísima,
No me acuerdo bien qué fue lo que pensamos cuando esto nos pareció una buena idea. Creo que nos pasó eso que a veces sucede con las cosas que son muy abstractas, muy geniales o muy pelotudas - tipo mezcladito de cassette de los 90´- . Cuando quedamos en abrir este espacio teníamos mil ideas, y todo cerraba prolijo, creo que hasta imaginé qué era lo que iba a escribir para empezar. Como cuando en la facultad lográbamos por fin entender el puterío del significado, el significante, el vehículo sígnico y la mar en coche, pero a la hora de repetirlo ya se nos había ido lo conquistado (como cuando ganabas Kamchatka después de intentarlo una y otra vez, y te duraba una miserable ronda, porque el conchudo de tu primo te lo volvía a conquistar con una facilidad hiriente- primigenmios acercamientos al orden injusto de todas las cosas)

En fin, hoy, se me ocurrió ponerme a leer mails del año 2007. No tengo idea de por qué caigo en este tipo de actividades, es simplemente algo que me vino en el combo (ese que agrandé con papas, gaseosa y helado cuando nací). Leer mails de hace 5 años atrás es como granhermanizar tu vida. Te ves ahí, contando todo, siendo sicnera, opinando, quejándote, peleándo descaradamente, criticándo como una bastarda, preocupándote com una pichona, organizando como una cocorita, relatando como...ahora.
Hay cosas que no cambiaron, y otras que se fueron al carajo. Lo que vi, es que la vida era más compartida. Recién dejabamos el colegio y todo era una hazaña reloca...por no hablar de los veranos. Chiquititas y Cebollitas un poroto, el drama era moneda corriente, y en ese entonces nadie te decía "no jodas", "no exageres", "madurá", todos se se sumaban al desenfreno y a la exageración, todavía jugábamos a hacerlo todo grande sin consecuencias, a ser Drama Queens sin detractores.

Pasando a temas más mundanos pero determinantes para el correcto disfrute de día a día quiero hablarte del café de máquina que hay en las oficinas en general. Creo que están tratarnos de matarnos. Si no fuera porque ellos serían los más perjudicados en caso de deceso, estaría segura. Hoy traté de tomar un café y sentí que había recibido el beso de Dementor (atentos fanáticos de Harry Potter). En primer lugar, la liquidez ya pasó de ser algo fáctico a ser algo absolutamente teórico. Eso no es líquido, eso es espeso, peligroso. Por otro lado está el olor, que viene a ser como el color rojo de la piel de algunos anfibios, que advierte el peligro, el veneno. Lo más rico del café es el olor, y estoy bastante segura de que coincidimos en que eso NO huele a café - ni a nada bebible, al menos en circunstancias normales. Por último está el gusto, categoría para la cuál me ahorro los comentarios porque no soy una persona a la que le guste hablar de cosas escatológicas.

Creo que ya me pasé. Ya me fui de mambo y se me acabaron los comentarios.
xoxo,
L.